¿Cómo bañar a un gato? PRIMERA GUÍA DE BAÑO

Todavía hay desacuerdos entre los amantes de los gatos sobre el baño de estos. Por un lado, existe el mito de que no les gusta el agua y, por otro lado, existe la necesidad de que el pelaje de un gato doméstico luzca limpio y bien cuidado. 

No se puede negar que son animales muy limpios. Y cuidar de su pelaje puede llevar de dos a cuatro horas al día. Por lo tanto, ¿debería interferir con la higiene del gato? Pues hay situaciones en las que merece la pena ayudar a tu gato a cuidar su pelaje, ya que no todos los gatos pueden hacer frente a la higiene por sí mismos.  

La mayoría de las veces se trata de gatos enfermos, convalecientes y que sufren de parásitos. Además, el pelo largo puede enredarse, lo que dificultará la limpieza de la piel y el subpelo (pelo corto, grueso y suave debajo del pelaje que actúa como aislante térmico). A veces, los gatos se ensucian con algo inusual: hollín de la chimenea, aceite de cocina o una sustancia nociva que debe eliminarse lo antes posible. 

Otro motivo por el que los dueños deciden bañar a su mascota son las exposiciones de gatos de raza pura. Los jueces felinológicos han enfatizado repetidamente que las exposiciones de gatos de pura raza son un concurso de belleza, una oportunidad para promover las razas y la cría, por lo que los animales que se muestran en ellas deben estar en las mejores condiciones. Los cosméticos seleccionados correctamente les permiten mejorar las características deseadas, por ejemplo, textura suave, intensidad de color o su esponjosidad. 

Si hay necesidad de un baño, ¿cuál es la mejor manera de prepararse para ello? ¿Cómo puedo reducir el estrés de mi mascota? ¿Cómo elegir los cosméticos adecuados? ¿Podemos bañar a un gato solos? ¿Cómo no sorprendernos? Los siguientes consejos te permitirán prepararte adecuadamente y aclarar todas estas dudas. 

El primer baño del gato 

Vale la pena acostumbrar a los gatos jóvenes a los tratamientos de cuidado. Los gatitos a partir de las 8 semanas de edad pueden ser entrenados para cuidar sus orejas, dientes, ojos y para acortar las garras. Con gatitos en buen estado de salud después de las 12 semanas de edad, puedes intentar su primer baño. Es más difícil convencer a los gatos adultos de que les gusten estas “novedades”, pero debería ser más fácil con cada baño bien realizado. 

¿Qué gatos se bañan? 

No hay restricciones al respecto, aunque: no se recomienda bañar a los gatitos preñados, a los gatitos que amamantan a sus crías y a los gatos con heridas abiertas en la piel. Los gatos de pelo largo necesitan un baño para limpiar y nutrir el pelo, evitar la formación de nudos y enredos. 

Los gatos con enfermedades de la piel como parásitos (pulgas, piojos) requieren baños con champús especializados para limpiar la piel de parásitos, sus heces y el epitelio exfoliado (caspa). Un síntoma común de alergia en la piel y la presencia de parásitos puede ser una picazón intensa, por lo que un veterinario puede recomendarte un champú con clorhexidina o alantoína. 

Después del tratamiento curativo, la piel requerirá apoyo en la regeneración, por lo que se indicarán champús intensamente hidratantes y nutritivos, por ejemplo, a base de D-pantenol, sustancias oleosas y extracto de avena. 

El aseo de un gato de exposición diferirá del cuidado de otros gatos con la cosmética sugerida y el efecto que queramos conseguir. Adicionalmente, por ejemplo, se utilizan acondicionadores que aportan textura o realzan el color, y sprays que aportan volumen.  

 

 

¿Solo o con ayuda? 

Vale la pena tener una segunda persona que ayude, sujete al gato y le dé las cosas necesarias, aunque si ya tienes algo de experiencia puedes hacer el baño de tu gato por ti solo. Sin embargo, debes tener mucho cuidado al realizar esto, ya que el gato podría reaccionar ante cualquier situación llamativa y salir corriendo, por lo que, si lo estás bañando en las alturas, podría golpearse al caer. La clave es una sola palabra: precaución. 

¿Qué champú para gatos elegir? 

Merece la pena consultar a un veterinario que conozca bien a nuestro gato, sobre todo si ha estado enfermo recientemente, y es el personal de la consulta veterinaria quien puede aconsejar el principio activo adecuado en función de las necesidades del paciente. Debemos pedir ayuda al cuidador, al peluquero o al servicio de la tienda de mascotas para elegir los cosméticos para preparar la exhibición. 

También podemos evaluar de forma independiente el estado de la piel y el pelaje respondiendo algunas preguntas. ¿Está sucio el pelaje y la piel de nuestro gato? ¿Está el pelaje agrupado en los llamados vainas, estáticas o enredadas? ¿Se ve la caspa o el gato se lame el pelaje nerviosamente? ¿El pelaje huele desagradable o neutro? Sin embargo, ¿se ve saludable, solo necesita refrescarse? 

La suciedad de la arena, las plantas y los insectos estarán presentes constantemente en un gato que sale libremente. Un olor intenso puede aparecer en gatos no castrados y en gatos con enfermedades: enfermedades gastrointestinales, enfermedades dentales, enfermedades del tracto urinario y alergias en la piel. Los estados de enfermedad requieren diagnóstico y terapia, por lo que el baño no es la primera necesidad en este caso. 

En el baño de gatos de pelo corto, evita sobrecargar el pelo con aceites y acondicionadores. La mayoría de las veces, un baño en un champú bien elegido es suficiente para devolverle una apariencia fresca al pelaje. Por otro lado, en gatos de pelo largo, con pelo propenso a enmarañarse y estático, conviene asegurar una correcta nutrición e hidratación del pelo. 

¿Qué podemos encontrar en la composición de los cosméticos para gatos? 

En primer lugar, debe haber agentes de lavado suaves en estos: la piel de los animales no está sujeta a higiene con tanta frecuencia como la nuestra. Es menos resistente a sus efectos y más propenso a la irritación. 

En los champús para animales podemos encontrar extractos y aceites vegetales, D-pantenol regenerador y sustancias cicatrizantes y calmantes. La clorhexidina tiene propiedades antibacterianas, el ketoconazol y los compuestos de azufre tienen propiedades antifúngicas. Los ingredientes vegetales regulan la secreción del suero, hidratan y favorecen la regeneración de la piel y tienen un efecto calmante.  

La adición de aceite de árbol de té respalda las propiedades antibacterianas, antifúngicas y antivirales. El aceite de coco mantiene la piel y el pelaje hidratados. El aloe es un ingrediente común en los cosméticos debido a sus propiedades hidratantes y regeneradoras. Los extractos de avena funcionan bien en los estados de irritación de la piel, alivian el picor y favorecen la regeneración.  

Los aceites (aceite de visón), las ceramidas y las proteínas de la cosmética animal tendrán un efecto beneficioso sobre el aspecto del pelaje, ya que crean una capa protectora en la superficie del cabello, evitan que se enrede y dañe, y aportan brillo. Algunos champús contienen un aroma a hierba gatera que es relajante y está diseñado para reducir el estrés causado por el baño. 

¿Cómo bañar a un gato? 

El gato debe estar bien peinado y libre de enredos, porque el pelaje muerto obstruirá el acceso de los champús a las capas más profundas del cabello y la piel. El pelo enredado durante el baño no se caerá por sí solo por arte de magia y pueden aparecer más enredos a tu alrededor. Otros desechos deben eliminarse a mano o con un peine fino: arena pegajosa, fragmentos de plantas, pulgas y otros parásitos. Además, es recomendable acortar las garras de los gatos antes de bañarlos. 

Todos los accesorios necesarios deben prepararse con anticipación: 

  • Un mínimo de 3 toallas grandes que absorban bien el agua 
  • Un taburete estable (cuenco invertido, plataforma, escalón) para que el gato pueda sentarse libremente en él (el gato no se siente seguro al sentarse en el agua y será extremadamente difícil enjuagar bien los cosméticos) 
  • Un vaso de plástico, ya que algunos champús deben diluirse con agua 
  • Productos cosméticos 
  • Peine, cepillo, secador: serán necesarios después del baño. 

Cierra las ventanas y limita las corrientes de aire para reducir el riesgo de que tu gato pueda pescar un resfriado. La temperatura del agua debe ajustarse a la temperatura corporal del gato (38oC-39oC) y ligeramente más caliente que la que nos sentimos cómodos en nosotros mismos. De lo contrario, el gato puede sentir muchas más molestias por el hecho de tener que soportar una temperatura inadecuada. 

El gato se puede sostener en el área del cuello y el omóplato y debes evitar estar en el rango de dientes y garras, ya que si el gato entra en estrés te puede hacer daño. Comienza mojando bien el cabello y la piel. El cosmético seleccionado debe usarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante, evitando el área alrededor de los ojos, el interior de la oreja, los labios y la nariz.  

Algunos cosméticos deben diluirse con agua y otros deben mezclarse o espumarse. Una de las informaciones que se pueden encontrar en el empaque es también la recomendación de dejar el cosmético en el cabello por un cierto período de tiempo antes de enjuagar, esto permite que funcione de manera efectiva. 

 

Enjuagar bien el cosmético con agua corriente es extremadamente importante; por lo general, lleva más tiempo que los pasos iniciales. Luego, mientras aún está en la bañera o la ducha, retira el exceso de agua y envuelve al gato en una toalla, cambiándola después de cada remojo. 

Después del baño 

Deja que tu gato permanezca tranquilo y seco en una habitación cálida y reemplaza las toallas con frecuencia por toallas secas. El pelaje se puede peinar con peine o cepillo con especial cuidado y sin rasgarlo innecesariamente. 

Después del baño, un gato puede lamerse el pelaje intensamente mientras aún está húmedo; es recomendable aplicar una pasta separadora (para pilobezoares), porque seguramente tragará más pelo de lo habitual. 

Resumen 

Hemos demostrado que el baño de un gato no es un capricho. Los gatos suelen ser capaces de cuidar de sí mismos y no son fanáticos de jugar en el agua, pero a veces es recomendable un baño para eliminar las impurezas tóxicas, apoyar el tratamiento de enfermedades de la piel o restaurar una apariencia y un olor frescos.  

Un baño bien realizado en condiciones adecuadas, manteniendo la calma del dueño, no será un trauma para el animal, sino solo un tratamiento de rutina. Sin embargo, trata de no excederte con la frecuencia de los tratamientos de cuidado de tu apreciada mascota. 

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